Publicado: 10 de Enero de 2017

El cálido invierno infecta los montes y tambien en las ciudades

Las orugas aparecen con meses de antelación en los espacios forestales y en las pinadas de las ciudades


Hay que hacer tratamientos preventivos y adaptarlos a la época de reproducción.

Las orugas de la procesionaria han eclosionado ya en los montes de la provincia y en las pinadas de las ciudades, como el monte Benacantil de Alicante, a causa del cálido invierno que estamos teniendo en todo el Mediterráneo. La plaga se ha adelantado más de dos meses puesto que en diciembre las orugas ya bajaban hacia el suelo en espacios naturales donde han precintando miradores y bancos ante la invasión de la procesionaria, cuando lo normal es que haga su aparición en febrero. Empresas de control de plagas están recibiendo con adelanto llamadas de particulares solicitando información sobre qué hacer para eliminarla aunque, según expertos de la Universidad de Alicante, el problema está, más allá de lo tempranero de la plaga, en que se repita cada año por no aplicarse los tratamientos preventivos adecuados en época de reproducción, que suele ser en verano, aunque deberían adaptarse en todo caso al ciclo biológico. La procesionaria puede acabar secando los pinos y éstos caerse con el consiguiente peligro.